5/4/12

Una cosa que aprendí de mis amigos, es que si no me arriesgo, no gano. La vida está llena de decisiones. Decisiones que obviamente uno no tiene la respuesta inmediata. Siempre hay dos lados. Que si, que no. Que blanco, que negro. Que caliente, que frio. O es una, o es la otra. Y la decisión la tengo que tomar. Porque si decido no hacer nada, sería no. Así que de todas maneras estaría tomando estadecisión. Cuando éramos chicos, la mas grande decisión que podíamos tomar, era saber que juguete elegir, o que sabor de jugo tomar. Y tomáramos la decisión que tomáramos, siempre íbamos a ganar algo. Siempre con un juguete nos quedábamos. Algún jugo siempre tomábamos. Pero ahora, es mas de ganar o perder. Y si no me arriesgo, me voy a quedar siempre con la duda. De que si hubiera dicho que si. Ojala hubiera un tercer lado. Un atajo. Pero, tramposa no soy, tomar ese atajo sería hacer trampa, y esa no soy yo. Me parto la cabeza pensando, por una simple pregunta. ~